Posiblemente los neumáticos sean los grandes olvidados de la mecánica de nuestros coches. Son una de las partes más importantes de los mismos, el único punto de contacto que tenemos con la carretera. Estos son algunos peligros y consecuencias de llevarlos en mal estado.

Piénsalo fríamente, el neumático, los cuatro, es el único punto de contacto que tenemos con la superficie a la hora de circular. Cada día es somos más conscientes de la importancia que tienen estos en nuestra seguridad, pero aun así seguimos observando como más de un conductor circula con ellos en un estado lamentable. Son vitales, y por eso aquí os dejamos con algunos peligros y consecuencias de llevarlos en mal estado.

Pinchazo

La banda de rodadura de un neumático posee una cantidad considerable de goma y estrías. Estas no solo sirven para evacuar el agua en caso de lluvia, o para mejorar el agarre, sino que también son un elemento de protección contra los miles de objetos que se encuentran en nuestras vías. Un neumático en mal estado, con poca banda o mala presión, es más propenso a pinchar y a dejarnos tirados. ¿A qué tú no irías con unos zapatos sin suela? Pues no le hagas lo mismo a tu coche.

Reventón

Es el mismo caso anterior pero llevado al extremo. Cuando el neumático ha perdido mucha goma reduce enormemente su resistencia, lo mismo ocurre si la presión es inferior a la debida. Aunque mucha gente no lo crea un reventón se puede producir al impactar a baja velocidad contra un bordillo, o coger un bache a cierta velocidad. La menor consecuencia es la destrucción de la llanta, pero el peligro puede extenderse hasta una total pérdida de control del coche.

Desllantado

Por la acción de las fuerzas un neumático tiende a deformarse en las curvas. Los pesos e inercias que estos soportan sobrepasan nuestra imaginación. El flanco es el que más sufre en estas situaciones, por eso si el neumático rueda con una presión inferior a la aconsejada puede ser la causa de un desllantado. Ten en cuenta que son los neumáticos exteriores los que soportan todo el peso en la curva, si el desllantado llega a producirse nos encontraremos ante una situación más que probable de vuelco.

Desprendimiento de la banda de rodadura

Todos hemos visto en más de una ocasión una banda de rodadura extirpada completamente del neumático. Es habitual que los camiones sufran este percance, lo vemos en las carreteras de todo el país a diario. Sin embargo los demás vehículos también pueden llegar a sufrirlo, y a diferencia de los titanes de la carretera nosotros no tenemos seis u ocho ruedas. Las principales causas son un mal recauchutado, un aumento considerable del neumático o una baja presión de inflado. Las consecuencias: una pérdida del coche.

Consumo más elevado

Si el tema de la seguridad no va contigo igual sí que va el tema económico. Los neumáticos no solo pueden suponer una situación de riesgo, sino que visitemos la gasolinera con una habitualidad mayor de lo que nos gustaría. La presión debe ser en todo caso la correcta, ni sobreinflado y subinflado, puesto que en ambos casos este estará circulando en unas condiciones para lo que no ha sido fabricado, aumentado el consumo. Un gasto extra que además puede llegar a suponer un verdadero peligro.

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